Atravesando esas líneas impuestas que llaman fronteras: De Andorra a Os de Civis

Para atrás ni para coger impulso.

O eso dicen… yo debí de coger demasiado impulso, porque en más de una ocasión retomamos nuestros pasos por las calles de Andorra…

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Amanecería nuevamente en tierras de Andorra, mi padre estiró y colocó los cojines de ese cómodo sofá donde había pasado la noche, en mi caso iría vaciando como cada mañana mi colchón de aire comprimido, Eisa, la mochilera australiana, saldría del rinconcito donde extendió su saco para saludarnos con el rostro dormido pero con la misma sonrisa con la que nos recibió, Abdiel llegaría pronto agotado del turno de noche de la empresa en la que trabajaba, sí habéis leído bien, no se encontraba en casa,  así de hospitalarios son los integrantes de estas comunidades, que incluso estando fuera de casa y no disponiendo de mas dormitorios te ofrecen todo y más de lo que esté en sus manos, un techo una compañía, ánimos y buena gastronomía y lo más importante todo a cambio de nada.

Un buen desayuno, y las alforjas cargadas de suministros de conserva y otra triste despedida. A seguir que como dicen los viajes se recuerdan no por su destino si no por lo que vives en ellos.

img_20160829_104254Ya despedidos y en faena saldríamos de paseo por la zona céntrica de Andorra, infinidad de negocios con electrónica, ropa, alcohol y tabaco al más puro estilo Gibraltareño, que no causaría demasiada admiración en dos ciclistas alforjeros como nosotros, pero quitando ese tipo de turismo una bonita ciudad.

Casualmente y mientras compraba mis víveres diarios en algún supermercado del principado, mi padre se reencontrará con la familia de los melocotones, entre abrazos y recuerdos se volverían a despedir, mientras yo perdido entre las calles y productos de aquel supermercado era inconsciente de lo que pasaría fuera.

Seguiríamos nuestras andadas en duro ascenso dirección La Massana, pero la gran afluencia de grandes automóviles de grandes cilindradas y poco aprecio por el prójimo, nos haría dejar de seguir el track original y retomar nuestros pasos. Desde las últimas etapas todo el mundo nos hablaría de una carretera de 8 km que uniría Sant Julia de Loira con Os de Civis, 8 km frente al rodeo de 35 km montañosos y carreteras suicidas que nos esperaría por delante si continuáramos por ese trazado, veníamos a disfrutar no a competir en el campeonato del Mundo de MTB ,que por cierto, se iría a celebrar en Andorra en esos días.

Como os adelanté finalmente decidimos retomar nuestros pasos de ayer y volver hasta Sant Julia para buscar dicha carretera, con ascenso igual de pronunciado pero más directo.

img_20160829_113844Mi padre, yo y los víveres donados por Abdiel, iríamos coronando este puerto hasta Os de Civis, nadando a contracorriente del río La Valira que paseaba sus aguas en dirección opuesta a nosotros entre piedras y pequeñas cataratas formadas en su estrecho cauce, incluso fuimos fotografiados por las 60 cámaras tras el cristal de un autobús de viajeros longevos que nos superó.

Un cartel de la Comunidad Europea de Andorra, nos detendría para fotografiarnos en el, mientras ondeábamos una bandera andaluza al viento, una bandera que por cierto nos regalaría el Ilmo Ayto de Rota y ya que la llevamos ¿qué mejor momento que este para sacarla de las alforjas? Una pose y un joven que andaba por allí con sus padres fueron los causantes de inmortalizar ese recuerdo.

Mirada al cielo, nubes preocupantes, cambios repentinos de viento y de temperatura, tiempo extraño el que nos acompañaba desde que salimos de Andorra, tal desafiante sería
ese manto gris que se posaba entre las montañas , que se convertiría en la razón  por la que dar por finalizada la etapa de hoy, y  eso a pesar de no haber recorrido ni 20 km…¿Pero dijimos que estamos para disfrutar no?

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Los Marrufos con Bike Zoo.

Y aquí estamos tirados sin nada que hacer mientras contemplamos por la ventana la fuerte tormenta de la que nos hemos librado.
Mañana Llavorsí nos espera de nuevo Pirineos catalanes tras este ligero desvío extranjero.

Un abrazo a todos

Un comentario en “Atravesando esas líneas impuestas que llaman fronteras: De Andorra a Os de Civis

  1. Pingback: Ruta Uniendo Cabos: Vuelta a la Península – Historias de un Alforjero

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