
De Olot a algún punto Mágico de la naturaleza.
Amanece en Olot después de un día agotador y una noche de lujos, camas duchas reconfortantes y descanso comprado a base de tarjetas.
Despertamos pronto para poder pedalear a la fresca y afrontar el primer puerto importante de nuestra ruta, el pronto se convertiría en tarde debido a un pinchazo de los que te encuentras antes de partir, un pinchazo que nos haría llegar a otra de esas pequeñas poblaciones de la comarca del Vall de Bianya llamada L’ Hostalnow de Bianya, un pinchazo que nos haría desviarnos parcialmente de la ruta para poder inflar como se merece y conocer así a un gran grupo de trabajadores con el que hemos pasado un gran rato y como no a encontrar una pequeña panadería humilde auténtica y de las de toda la vida, con pan artesanal cocido lentamente al horno de leña, un pan que nos ha acompañado tierno como el primer bocado para todas las comidas y todo gracias a ese pequeño pinchazo.

Seguiríamos en búsqueda de Ripoll por un vía verde llamada del Ferro, pero pronto nos alejaremos de ella para atravesar un camino particular y entrar hasta la cocina de una casa de estas en medio de estos lugares alejados, conocimos a Fina una mujer que nos brindará todo su apoyo, nos daría toda información de nuestra senda, llenaría nuestros botes de fresca agua y nos regalaría una tableta de rico chocolate de elaboración artesanal de la empresa catalana Simón Coll, todo esto mientras nos ofrecía la posibilidad de poder alojarnos en su jardín y poder usar su piscina para poder refrescarnos, a pesar de su amabilidad decidimos declinar su ofrecimiento y partir en búsqueda de nuestra siguiente etapa.

Un duro camino de ascenso de esos rotos por las lluvias, un duro camino de los que te hacen replantear si tiene sentido tanto esfuerzo , si sirve realmente de algo… 
¿Quieres saber la respuesta? Sigue leyendo hasta el final:
Nuestra subida en búsqueda de la ermita de Santa Lucía nos haría descubrir por el camino un cascada natural que aunque con apenas agua ofrecía a sus pies una fosa fresca dónde sino fuese por la temperatura cortante de la misma entre nuestros dedos remojados hubiera caído algún baño, seguiría nuestro ascenso en búsqueda de la citada ermita, un lugar que llevaría consigo un remanso de tranquilidad.
Los 1000 metros de altitud serian coronados al fin, de pronto llegaríamos a un casa donde sus vistas su jardín natural y su fuente de agua fresca, nos haría recordar las palabras de Fina, las cuales nos recordaban que los dueños de este hogar no se encontraban en ella por lo que decidimos montar nuestras tiendas en ella a pesar de faltar pocos km para Ripoll sin saber porqué y a pesar de ser solo las 5 de la tarde ese lugar tendría algo que nos cautivó.
Irían pasando las horas una ducha improvisada, un lavado de nuestra ropa e incluso alguna película en el único medio electrónico que se atrevería a funcionar ya que la cobertura aquí simplemente desaparecería para que disfrutemos aún más de nuestra estancia.
Iría cayendo el sol frente a nuestros ojos perdiéndose entre las montañas, un pequeño refugio tras una puerta no anclada nos haría desplazar nuestra tienda a este nuevo cobijo.
Y llegaría la noche a 1000 metros de altitud en medio de la nada y ofreciéndonos un manto de estrellas de esos que en vano deseas fotografiar y enseñárselo al mundo pero es inútil por mucho que lo intentes solo ésta para ti, es la ausencia de cobertura la que te hace olvidar la necesidad impuesta de tener una red wifi y conexión de datos a tu alcance, quien necesita eso teniendo esa conectividad total con la naturaleza, donde el pitido de un WhatsApp se sustituye por el cantar de una lechuza y el cotilleo de Facebook se sustituye la comunicación entre seres e insectos con sus particulares sonidos , 1000 iluminaciones de estrellas más allá del destello solitario de las notificaciones de tu smathphone nos ilumina esa mágica noche.
Simplemente mágico
Aún me preguntas si merece la pena tanto esfuerzo? Aún te preguntas si las sendas de fácil acceso son mejores que esto?
No sé tú, pero yo esta noche he obtenido la respuesta
Un abrazo amigos.




volvíamos al centro de la población para sellar nuestra particular credencial, la oficina de turismo aún estaba cerrada pero sorprendimos a las limpiadoras municipales acicalando aquello, así que probamos suerte y nos ayudaron buscando el sello sin éxito para no tener que esperar hasta las 10.00, hora que por cierto finalmente nos daría y más en este pequeño pero encantador pueblo medieval. Un paquete lleno de “porsis” se volvió para Cádiz antes de terminar su ruta, un sello en el ayuntamiento y uno zumos de “pomes” fueron ya por fin el punto de partida.
Pronto y tras una nueva y más larga subida pero por asfalto y liviana nos llevaría a tierras de Santa Pau, donde un buen bocadillo de lomo y una fresca Estrella Damm nos daría todo lo necesario para disfrutar de las vistas al conjunto histórico arquitectónico de Santa Pau.

Rodar suave de nuevo por el paseo marítimo de Rosas, despedida nuevamente del náutico Gen Roses y tras varios km más despedida de Alejandro. Ya a solas nuestras bicicletas rodarían a su próximo destino Figueres, ciudad natal de gran Salvador Dalí, ciudad donde podremos encontrar ese gran museo de tonos rojizos adornado con panes amarillos y unos huevos como almohades velando por su seguridad…si huevos así de abstracto y surrealista era este gran artista, aun así una mezcla brillante y de admiración.

Esta ruta bautizada como «Uniendo Cabos» es un proyecto personal con el que trato de rodear la Península Ibérica. Su origen data de una tarde en la que me encontraría cuadrando los recorridos que ya tenía realizando cuando pude observar que añadiendo el trazado completo de la parte occidental de España por la Vía de la Plata al mapa ya recorrido en la Transandalus, tendría sin haberlo pensado prácticamente el 50% por del territorio hispano realizado, fue entonces cuando me dije a mi mismo ¿media España? ¿Y por qué no entera? Motivado por ese pellizco que te queda después de realizar una gran ruta y la motivación del ¿y ahora qué? Hilando y enlazando un entresijo de grandes rutas que recorren la península, grandes rutas como los ya conocidos Caminos de Santiago en todos sus afluentes, y no tan conocidas como Transmurciana, Camino de Cid y Vías Augustas y algún tramo de la EuroVelo me confeccione este gran recorrido
Entre una cosa y otra salimos de Sevilla cerca de las 12.30 y todavía nos quedaba pasar por Dos Hermanas, Utrera, Las Cabezas y Lebrija, sin track en el GPS y siguiendo la ruta por el móvil, el cable del teléfono decide no currar más que ya está bien y nos deja tirados sin ruta fija, llegamos a Dos Hermanas por intuición, desanimado y buscando soluciones o encuentro un cable o pillo el tren y al carajo (fruto de la hora y las continuas pegas en contra de ese día, finalmente sin buscarlo encuentro una tienda de móviles entro por el cable y mi ruta se salva, vuelve la ilusión, partimos con ganas!
En busca de Utrera y abastecimiento con un par de naranjitas… tras atravesar Utrera un vigilante nos corta el paso del camino, está cortado por aquí no se puede, ¿cómo que no? Si es vía augusta?, – ¿Vía que? pues no se puede está en obras... toca desviarse. El camino lo han empedrador para vía de tren se lo han comido… continuas obras que nos hacen coger de nuevo d la Leatherman… tanto impedimento nos hace que nos caiga la tarde, toca echar manos de los focos y realizar nocturna, faltaba eso para ser una auténtica aventura!!!! nos corta el camino un rebaño inmenso de ovejas, que asustaban con sus ojos iluminados con el foco, que de puntos verdes!!!!, finalmente conseguimos llegar a la Cabezas de San Juan, nos distaban 22 km para Lebrija y mi padre y Susana nos esperarían allí a primera hora de la mañana para acompañarnos hasta Rota, por lo que optamos por hacer muy a mi pesar algo de trampa y coger el tren de cercanías hasta Lebrija, para amanecer allí.
Rota me espera, Jerez me abre sus puertas, el Puerto de Santamaría me recibe, gran recibimiento familiar con la familia de Lola que nos deleita con un gran manjar de Berza con su pringaaaaa. Ayyy oma cuanto echaba de menos moja pan!