Segunda etapa de un viaje anunciado.
Besalú- Olot
Perdut perdut perdut ha sido la palabra que mas nos han preguntado hoy , ¿qué si nos hemos perdut? ¿Perdut?
¡¡¡una mijilla namá!!!
Ahora en serio aunque no estuviera de broma…
6 de la mañana amanece en la comarca de la Garrocha, más concretamente en el municipio de Besalú

Por enésima vez nos despertamos al menos yo, ya que no he pegado mucho ojo en toda la noche, por el momento no me acostumbro a la tienda de campaña en los primeros días, decidimos desmontar el campamento y desechar las latas de fabada asturiana de la cena,
volvíamos al centro de la población para sellar nuestra particular credencial, la oficina de turismo aún estaba cerrada pero sorprendimos a las limpiadoras municipales acicalando aquello, así que probamos suerte y nos ayudaron buscando el sello sin éxito para no tener que esperar hasta las 10.00, hora que por cierto finalmente nos daría y más en este pequeño pero encantador pueblo medieval. Un paquete lleno de “porsis” se volvió para Cádiz antes de terminar su ruta, un sello en el ayuntamiento y uno zumos de “pomes” fueron ya por fin el punto de partida.
A priori sabíamos que llegaría las primeras etapas duras, que el paseo de ayer por el Alt Empordá no sería más que un estiramiento para el resto de la jornada por los primeros puertos importantes y llegada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
Muchos km de empujing y desvíos equívocos debido al no descanso y la falta de mapa específico de la zona en el gps de esta etapa en particular fueron los causantes de los primeros bajones que en armonía con el calor que nos azotaba nos haría descalzar y resoplar en infinidad de ocasiones, suerte que después de toda subida se nos premia con una buena “baixada”, bajada que casi sin golpe de pedal nos dejaría en una particular aldea llamada Torn, dónde hicimos buen uso de la magnífica agua que discurre por las fuentes de estas tierras para nuestro particular café, mientras tanto la atenta mirada fija de nuestro amigo perrillo a los embutidos de nuestras alforjas. Tan fuerte sería la mirada de ese animal que acabaríamos comiendo juntos.

Dejaríamos reposar nuestros cuerpos tirados tras una vivienda mientras pasara las horas de mayor fuerza solar.
Pronto y tras una nueva y más larga subida pero por asfalto y liviana nos llevaría a tierras de Santa Pau, donde un buen bocadillo de lomo y una fresca Estrella Damm nos daría todo lo necesario para disfrutar de las vistas al conjunto histórico arquitectónico de Santa Pau.
Pocos kilómetros nos distaban de Olot pero varios tramos del GR aún frenaría nuestro avance, avance que en varias ocasiones podría haber sido en vano si no hubiera sido por el aviso de un joven catalán que tras cruzarnos en un carril daría marcha atrás a su C-15 y se bajaría para gritar a los 4 vents que por nuestro «camí» no había sortida ¿Cómo que no hay salida?!? GRACIAS POR AVISAR PISHA!! Y de nuevo a pedal por caminos correctos pero rompe piernas y espaldas por terrenos rotos y empinados de este particular GR catalán. Volveríamos a desviarnos y por suerte avisados desde una ventana que estábamos perdut que tampoco había salida, si perdut otra vez…Pronto cambiaría sus indicaciones en catalán por un castellano para que no perdiéramos detalles del camino correcto.
Se nos iría despidiendo poco a “poc” el sol y disfrutaremos de una bajada entre fríos árboles y zonas de pastos mientras el sol bajo se colaba como podía entre sus ramas, ya con focos instalados en nuestros cascos descabalgamos de nuestras monturas para poder disfrutar de una buena ducha y una cama en un hostal de la plaza Mayor.
Mañana si nuestras “cames cansades” nos dejan tendríamos que pasar por Ripoll.

Los pirineos poco a poco nos va mostrando su fortaleza, pero en cabezones y perseverantes no hay quien nos gane!



Rodar suave de nuevo por el paseo marítimo de Rosas, despedida nuevamente del náutico Gen Roses y tras varios km más despedida de Alejandro. Ya a solas nuestras bicicletas rodarían a su próximo destino Figueres, ciudad natal de gran Salvador Dalí, ciudad donde podremos encontrar ese gran museo de tonos rojizos adornado con panes amarillos y unos huevos como almohades velando por su seguridad…si huevos así de abstracto y surrealista era este gran artista, aun así una mezcla brillante y de admiración.

Esta ruta bautizada como «Uniendo Cabos» es un proyecto personal con el que trato de rodear la Península Ibérica. Su origen data de una tarde en la que me encontraría cuadrando los recorridos que ya tenía realizando cuando pude observar que añadiendo el trazado completo de la parte occidental de España por la Vía de la Plata al mapa ya recorrido en la Transandalus, tendría sin haberlo pensado prácticamente el 50% por del territorio hispano realizado, fue entonces cuando me dije a mi mismo ¿media España? ¿Y por qué no entera? Motivado por ese pellizco que te queda después de realizar una gran ruta y la motivación del ¿y ahora qué? Hilando y enlazando un entresijo de grandes rutas que recorren la península, grandes rutas como los ya conocidos Caminos de Santiago en todos sus afluentes, y no tan conocidas como Transmurciana, Camino de Cid y Vías Augustas y algún tramo de la EuroVelo me confeccione este gran recorrido
Entre una cosa y otra salimos de Sevilla cerca de las 12.30 y todavía nos quedaba pasar por Dos Hermanas, Utrera, Las Cabezas y Lebrija, sin track en el GPS y siguiendo la ruta por el móvil, el cable del teléfono decide no currar más que ya está bien y nos deja tirados sin ruta fija, llegamos a Dos Hermanas por intuición, desanimado y buscando soluciones o encuentro un cable o pillo el tren y al carajo (fruto de la hora y las continuas pegas en contra de ese día, finalmente sin buscarlo encuentro una tienda de móviles entro por el cable y mi ruta se salva, vuelve la ilusión, partimos con ganas!
En busca de Utrera y abastecimiento con un par de naranjitas… tras atravesar Utrera un vigilante nos corta el paso del camino, está cortado por aquí no se puede, ¿cómo que no? Si es vía augusta?, – ¿Vía que? pues no se puede está en obras... toca desviarse. El camino lo han empedrador para vía de tren se lo han comido… continuas obras que nos hacen coger de nuevo d la Leatherman… tanto impedimento nos hace que nos caiga la tarde, toca echar manos de los focos y realizar nocturna, faltaba eso para ser una auténtica aventura!!!! nos corta el camino un rebaño inmenso de ovejas, que asustaban con sus ojos iluminados con el foco, que de puntos verdes!!!!, finalmente conseguimos llegar a la Cabezas de San Juan, nos distaban 22 km para Lebrija y mi padre y Susana nos esperarían allí a primera hora de la mañana para acompañarnos hasta Rota, por lo que optamos por hacer muy a mi pesar algo de trampa y coger el tren de cercanías hasta Lebrija, para amanecer allí.
Rota me espera, Jerez me abre sus puertas, el Puerto de Santamaría me recibe, gran recibimiento familiar con la familia de Lola que nos deleita con un gran manjar de Berza con su pringaaaaa. Ayyy oma cuanto echaba de menos moja pan!






